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¿Qué tan peligrosa es una hernia abdominal?

Las hernias abdominales son algo muy común y no necesariamente peligrosas si se atienden a tiempo y de la manera adecuada, en raras circunstancias, las hernias pueden llevar a complicaciones mortales; por ello, se suele recomendar la operación cuando la hernia produce dolor o empieza a crecer, debido a que generalmente no desaparecen por sí solas.

A pesar de que su hernia no le ocasione ningún síntoma, es importante que acuda regularmente al médico para evaluarla, este profesional deberá mantenerla vigilada y valorar nuevamente la situación, aunque la hernia apenas le cause incomodidad.

Algunas personas usan un cinturón de sostén o ropa interior para sujetar la hernia, pero esa no es una solución a largo plazo.

La hernia abdominal se presenta cuando parte de algún órgano o tejido obstruye a través de un punto debilitado en la pared muscular alrededor del abdomen, algunas hernias no provocan ningún síntoma y la gente incluso puede no saber que tiene una hasta que el médico la descubre en un examen de rutina. No obstante, lo más común es que los pacientes vean y sientan el bulto de la hernia, el cual generalmente se vuelve más obvio al ponerse de pie o pujar, además, se puede sentir dolor, debilidad o presión en la zona afectada.

Existen dos tipos diferentes de hernias de la zona inguinal: las inguinales y las femorales. Las hernias inguinales pertenecen al tipo más común de hernia y se presentan con más frecuencia entre los hombres.

El punto débil es el canal inguinal, que en los hombres se encuentra donde el cordón espermático sale del abdomen y entra en el escroto; en las mujeres, el canal inguinal aloja a un ligamento que ayuda a sostener al útero en su sitio.

  • Las hernias inguinales con frecuencia están presentes al nacimiento, sobre todo en los niños; pero posiblemente no se desarrollen sino hasta más adelante en la vida y debido a factores como el envejecimiento de los músculos, las actividades diarias o la tos crónica.
  • Las hernias femorales son mucho menos comunes y se presentan con más frecuencia entre las mujeres mayores. Se forman a lo largo del canal que lleva los principales vasos sanguíneos (la arteria y vena femorales) hasta el muslo.

Estas hernias suelen producir un bulto que se ubica ligeramente más abajo que el de las hernias inguinales.

El tejido graso del abdomen suele ser el primero por el que protruye la hernia, lo cual es ventajoso porque tapona el orificio, puesto que pueden surgir problemas cuando parte de un órgano (normalmente el intestino) empuja al músculo debilitado y queda atrapado fuera (encarcelamiento).

Se sabe que eso ha ocurrido cuando no se puede hacer retroceder la hernia hacia el abdomen con solamente ejercer presión suave; además, esto suele ocasionar molestias constantes.

La hernia abdominal que queda encarcelada puede impedir el tránsito del contenido por el intestino (obstrucción intestinal). La hernia también puede desconectarse de la provisión sanguínea del cuerpo, riesgo que aumenta con la edad y que puede conducir a gangrena, afección mortal que amerita atención quirúrgica inmediata. Acuda pronto al médico si no logra hacer retroceder la hernia pese a ejercer presión suave, o si presenta más dolor, náusea, fiebre, hinchazón u oscurecimiento de la piel que recubre la hernia.

El mejor tratamiento para la hernia que ocasiona molestias es una operación para revertir la protrusión del órgano o del tejido hacia el abdomen y fortalecer los músculos debilitados. A veces, eso implica colocar una malla sintética o biológica en la zona debilitada para reforzar.

La cirugía abierta tradicional puede ser lo adecuado para una hernia difícil de tratar. Si usted necesita una operación para arreglar la hernia, el médico podrá ayudarle a determinar el mejor tipo para su situación específica.

Hasta el momento, “La única forma de tratar una hernia abdominal es a través de una intervención quirúrgica, es decir, mediante una operación.” así lo informó el Dr. Juan Salcedo Chambergo, Cirujano General Miembro de la Sociedad Brasileña de Hernias de la pared abdominal.

A partir de los 65 años una de cada dos personas tendrá hernia.

A partir de los 65 años el riesgo de padecer hernia es mayor y puede manifestarse con mucho dolor e incluso náuseas o vómitos.

La información que se maneja en los hospitales sobre las hernias abdominales es amplia debido a que es una patología quirúrgica frecuente. Se sabe, por ejemplo, que esta condición constituye hasta el 15% de la población en el mundo. Es decir, es la segunda intervención quirúrgica más frecuente programada en todas las salas de operaciones a nivel mundial.

Lo preocupante de esta situación es que la incidencia de esta patología crecerá con el tiempo debido a que la expectativa de vida de las personas es mayor.

Sobre las hernias se sabe que pueden generar malestar y dolor, el cual puede empeorar cuando se está de pie, se hacen esfuerzos físicos, o se levantan objetos pesados. La mayoría de las personas finalmente consulta a un médico cuando el dolor y la inflamación han aumentado; pero si hay presencia de dolor, náuseas y vómitos, busque atención médica de manera inmediata.

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